Cómo manejar uno mismo su propia enfermedad.
Vicenç Herrera Adell, Médico de Cabecera.
Vicenç Herrera Adell.

Presentación.

El material que tienes en tus manos pretende ser un instrumento para ayudarte a comprender tu enfermedad y tratar de la mejor manera posible los síntomas que presentas, hasta lograr su completa curación o situarse en la buena vía para conseguirlo.

No importa cual sea el diagnostico o síntomas que tengas, sean los propios de una enfermedad cancerosa, degenerativa, autoinmune, etc., ni tampoco el pronostico más habitual que se suele dar. Pronostico dado por parte de los médicos, o bien observado en otras personas que padecieron el mismo tipo de enfermedad.

Aunque en principio te parezca muy difícil y te suene a misterio, date a ti mismo una oportunidad para recuperar la esperanza y apostar por la vida. El camino, quizás, no sea fácil, e incluso puede suceder un traspaso de conciencia en tu existencia. Pero en todo caso tienes las riendas de tu proceso, y esto puede provocar, porque no, un cambio positivo, que te proporcione paz y dignidad. No tienes nada que perder y en todo momento puedes consultar con médicos y personal sanitario y comprobar tu mismo o tus familiares que se trata de una propuesta de trabajo seria, y que su voluntad e intención es ayudar, y en todos los casos confortar.

El objetivo principal es conseguir la fuerza para vivir y preservar de forma permanente nuestro paso por esta vida. Que esta tenga sentido y que deje en tu entorno un perfume de alegría y esperanza y que en este proceso no pierdas el animo ni el espíritu de ayuda.

La finalidad de nuestro esfuerzo es fomentar el convencimiento de nuestro propio potencial de autocuración: «Solo cuando arrojamos por la borda las muletas y nos apoyamos en nuestro interior, descubrimos los verdaderos poderes y encontramos los manantiales del éxito».

Para una mejor comunicación puedes dirigir tus preguntas al correo electrónico: vherrera@wol.es.

(Como manejar tus propios síntomas... no significa que no tengas que utilizar, si conviene, procedimientos o tratamientos médicos o recibir cuidados de enfermería. Pero todos estos serán efectuados en un marco de comprensión y sabiendo cual es su significado y cual es su objetivo).

¿Qué hay que hacer?.
Diagnóstico de la enfermedad.
Evaluar los síntomas.
Diagnóstico psicobiológico.
Medidas prácticas de solución.
Procedimientos terapéuticos.

1. Averiguar el diagnóstico de los síntomas.

Es interesante recabar la mayor información posible de cómo ha sucedido la enfermedad. Es decir hemos de conocer al máximo los cambios en la anatomía y el funcionamiento de nuestros órganos y sistemas de nuestro cuerpo.

Hoy en día existen técnicas de imagen (radiografías, escaners, resonancias magnéticas, efecto dopler...) que pueden evitar o limitar los procedimientos invasivos más dolorosos o desagradables. También si puede ser, pero esto es más difícil, se pueden obviar las punciones o biopsias en tumores, ganglios, medula ósea y espinal. Estos procedimientos nos puede servir, en caso de haberse efectuado, para mejorar la información clínica y ajustar el diagnóstico clínico.

No vale la pena insistir a los médicos sobre el porqué de la enfermedad, ya que muchas enfermedades en la metodología convencional no se conocen las causas. Si escuchas la palabra «idiopática», significa: de causa desconocida, y si lees la palabra «multifactorial», pues quiere decir que se consideran varias causas conjuntamente, como exposiciones a tipos de vida, alimentación inadecuada, tóxicos, predisposiciones personales, pero en el fondo se admite que no se sabe «a ciencia cierta» cual es la autentica causa de la enfermedad.

En relación al pronóstico. Lo más correcto por parte de los médicos convencionales seria decir: «Con los actuales procedimientos fundamentados en lo que sabemos de esta enfermedad, el pronóstico basado en la experiencia es éste:...».

Esto adquiere su sentido, ya que vamos a tratar de enfocar el abordaje de la enfermedad desde otro modelo o llamado «paradigma» y los pronósticos dados a las enfermedades no tienen nada que ver con el convencional, ya que se consideran otra serie de factores y elementos diagnósticos y terapéuticos. En función de su curso evolutivo vamos a observar resultados... pero siempre con la idea de «jamás tirar la toalla».

2. Evaluar los síntomas y signos.

Al valorar los síntomas se han de considerar los siguientes aspectos:

El sistema causal subyacente.
El conflicto biológico.
Diversas respuestas en la enfermedad.

El sistema causal subyacente.

Para adentrarnos en las causas, nos hemos de situar en un sistema o conjunto de procesos que de una forma coherente (con sentido) pongan en marcha unos cambios que definimos como enfermedad. Estos cambios siguen unos mecanismos biológicos -no errores- que se presentan cada vez que existe una confrontación con nuestro medio o entorno:

«...Hemos de buscar un sistema causal subyacente (SCS) en las relaciones que han establecido los seres vivos con su medio.

La necesidad de cambios, promueve una serie de respuestas (bio)lógicas si estos cambios siguen un ritmo adaptado a la respuesta formadora de órganos del ser vivo (evolución), y respuestas (pato)lógicas si la necesidad de cambios se presenta de forma brusca y por tanto no adaptada (enfermedad)...».

Y como se puede comprobar este sistema se encuentra subyacente a los criterios científicos, es decir todavía se localiza en un nivel que no es considerado por los médicos ni la mayoría de científicos en su práctica: ante un síntoma se establece un diagnostico según lo convenido y se indica la terapia correspondiente, tal como se ha referido anteriormente.

El conflicto biológico.

Este es el punto clave para entender el sistema causal. Sin conflicto no existe enfermedad. Una situación que nos confronta ante necesidades, deseos o expectativas, podemos reaccionar de las siguientes maneras:

«...Si el contenido del conflicto (la manera que es vivido) genera la utilización de recursos para la supervivencia, se convierte en biológico». Estos recursos convertidos en pautas psico-biológicas tienen una naturaleza adquirida a lo largo de la evolución biológica de las especies. En la especie humana, por su desarrollo intelectual y compleja estructura social, pueden adquirir un carácter simbólico o figurado sin abandonar, eso si, su contenido arcaico o biológico...
 
Contenidos filogenéticos Contenidos simbólicos
Nutrición Reserva
Reproducción y homeóstasis Preservación
Defensa Seguridad
Estructura Valoración
Contacto Comunicación

Los acontecimientos en la vida de cada individuo -factor psicosocial- son determinantes para la satisfacción de estos objetivos. Estos eventos pueden suceder ya desde la situación intrauterina y pueden abarcar desde contenidos o componentes físicos como ruidos intensos -amenaza-, hasta contenidos más psicológicos tal como sucede en los conflictos de separación en que el individuo se desvincula de sus progenitores, pareja o grupo.

Diversas respuestas en la enfermedad.

Pero no todos los síntomas son consecuencia directa de los conflictos biológicos ni su manifestación se va a dar en los órganos o sistemas, ya que incluyen síntomas psíquicos o mentales y sus combinaciones:

Por este motivo diferenciamos estos tipos de respuestas:
 

1. Somatizaciones con cambios en los órganos y síntomas funcionales.
2. Conductas psico(patológicas) o trastornos mentales.
3. Expresiones de déficits o alteraciones estructurales.
4. Reacciones ante tóxicos y traumatismos.

1. Somatizaciones.

Para entender el motivo por el cual se afecta determinado órgano y no otro, hemos de relacionar los objetivos de la pautas psicobiologicas ( preservación, reserva, seguridad, valorización y comunicación) con las distintas laminas embrionarias (endodermo, mesodermo y ectodermo) . Y entonces considerar que de estas capas embrionarias surgen los distintos órganos. Aunque se ha de considerar que en cada órgano de nuestro cuerpo están presentes tejidos que proceden de diferentes laminas o capas embrionarias: el útero esta formado por las tres capas embrionarias; en el estomago existe una parte del endodermo y otra del ectodermo. Así también cualquier órgano de nuestro cuerpo aparte de su procedencia estructural, contiene una parte mesodérmica que contribuye a su nutrición, drenaje y reparación: vasos sanguíneos, tejido conectivo, sistema linfático...

Endodermo con reserva y preservación.
Mesodermo antiguo con seguridad.
Mesodermo moderno con valorización.
Ectodermo con comunicación.

La expresión en los órganos con cambios evidentes en su anatomía es lo que denominamos somatización física. La sintomatología en la que no se observa cambios con los medios diagnósticos habituales se etiqueta de funcional. Estas manifestaciones son el resultado de una doble respuesta:

1.1. La primera respuesta esta en relación con la eficacia o sentido biológico, ya que esta sintomatología trata de ofrecer solución al requerimiento psicobiologico implicado en el conflicto, manifestando un autentico lenguaje corporal, en que cada órgano tiene su propia respuesta:

Endodermo y Mesodermo arcaico. Crecimiento celular.
Mesodermo moderno. Necrosis.
Ectodermo. Ulceración.

1.2. El segundo tipo de respuesta se observa después de conseguir una solución satisfactoria a estos requerimientos -si se consigue- en el contexto del conflicto. A partir de ese preciso momento aparecen una serie de fenómenos de reparación, donde la inflamación y los edemas dan paso a una cicatrización definitiva:
 

Endodermo. Caseificación.
Encapsulamiento.
Mesodermo antiguo. Caseificación.
Edemas o derrames.
Mesodermo moderno y Ectodermo. Crecimiento celular.

2. Trastornos mentales.

La expresión psíquica aparece ante dos o más conflictos psicobiológicos, excepto en la depresión y la manía que surgen de situaciones conflictivas vinculadas al territorio y alteraciones de los niveles hormonales que impregnan a los hemisferios cerebrales.

Las conductas psico(patológicas) expresan pautas de comportamiento temporales con una finalidad conservadora de la especie, a la espera de les soluciones reales de los conflictos o pautas definitivas de adaptación.

Las constelaciones o combinaciones de diferentes conflictos biológicos, que se producen en general «en cruce» en los hemisferios cerebrales, no solo se van a expresar en síntomas psíquicos, los cuales pueden variar en intensidad, desde las llamadas neurosis hasta las psicosis más graves, sino también van a determinar «rasgos de carácter» e incluso las distintas tipologías biofísicas de los individuos.

3. Alteraciones de la estructura.

La expresión de los déficits o alteraciones estructurales se observan en tres situaciones bien diferenciadas:

4. Tóxicos y traumatismos.

La sintomatología ante agresiones tóxicas o ambientales y traumáticas se ha de entender como reacciones reparadoras del cuerpo. Desde el punto de vista practico es un caso especial de respuesta reparadora inmediata en la que el conflicto se produce de forma instantánea: conflicto físico-biológico. En estas reacciones se incluyen la entrada o parasitación de organismos vivos en la especie humana, la cual forma parte de la cadena de su ciclo vital: esquistosomiasis, paludismo, filariasis, tripanosomiasis...etc,. Otra circunstancia posible es la ingesta de proteínas o productos elaborados por microorganismos, útiles para la supervivencia de su propia especie u otra especie adaptada o en simbiosis, pero desastrosas para la especie humana: tétanos, botulismo, etc.

Un caso especial de este tipo de respuesta son las reacciones adversas de los medicamentos o efectos secundarios. Este tipo de reacciones se engloban bajo la denominación de yatrogenia médica y constituyen una de las principales causas de internamiento hospitalario urgente, de morbilidad y mortalidad.

Consideraciones importantes.

En los criterios diagnósticos se han de tener en cuenta la presencia de raíles o circunstancias acompañantes:

Las enfermedades leves son la expresión de conflictos biológicos de baja intensidad y en general de corta duración. Los conflictos de larga duración se expresan en sintomatología de carácter crónico. Los conflictos de gran intensidad pueden ocasionar cáncer.

3. Estudio de las causas (diagnóstico psicobiológico).

Una vez ordenados los signos y síntomas y situados en su correspondiente lugar, se ha de efectuar el diagnóstico, que será psico-neuro-somático o psicobiologico, si la evaluación nos orienta hacia ese sentido. Algunos de los síntomas pueden ser debidos a otras causas, o existe un encadenamiento de causas-efectos.

Por este motivo, ahora nos encontramos en un momento crucial. El sentido de estas palabras se puede entender mejor si imaginamos un iceberg: La parte visible representa la sintomatología, pero la parte escondida debajo del agua equivale al juego de factores causales que subyacen y se expresan en la superficie.

Para ayudarnos en este análisis se consideran los siguientes elementos, amén de un buen conocimiento de la anatomía y funcionamiento del cuerpo humano:

En primer lugar es necesario identificar y diagnosticar el impacto inicial que en la Nueva Medicina se denomina DHS, sobre el cual va a pivotar el curso y evolución de los diversos síntomas que se expresan en el programa especial con pleno sentido que pone en marcha el conflicto biológico.

Es conveniente tener en cuenta que el termino biológico se utiliza en un sentido mas global que alcanza lo físico, psíquico, mental... y para su comprensión es conveniente pensar a nivel de especie y tomando en cuenta los comportamientos para la supervivencia del mundo animal y la naturaleza.

En relación al conflicto biológico se han de tener en cuenta estos aspectos:
 

Masa del conflicto biológico (intensidad y duración del conflicto).
La cantidad de conflictos y sus combinaciones.
La cronología de su aparición.
La preponderancia de los conflictos o combinaciones con más intensidad.
La fase o fases del conflicto.

En el CUADRO SINÓPTICO DE LA Nueva Medicina de Ryke Geerd Hamer, se encuentran todos los contenidos biológicos de los conflictos y su relación con los órganos y cerebro: (Psique-Cerebro-Órgano).

Relaciones entre los tres niveles según Geerd Hamer, 1995 ISBN nº 3-926755-02-4.

4. Medidas prácticas para la solución de conflictos.

No se trata en este nivel de intervención utilizar procedimientos estrictamente médicos o de enfermería, sino encontrar soluciones practicas a los problemas o conflictos, que bien diagnosticados, subyacen en la enfermedad. No existen recetas. Pero hemos de tener en cuenta las posibilidades reales de solución y no provocar «males mayores».

Un ejemplo práctico:

Caso X: Fecha de la visita: Septiembre 1998. Mujer de 45 años de edad, casada con un hijo de 18 años, diestra. Se dedica a la actividad domestica. Había trabajado de dependienta por cuenta propia, asociada a su hermano. Habita en un pueblo agrícola y turístico del Este del Estado español.

Diagnóstico de la enfermedad:

Motivo de la visita: Endometriosis crónica desde hace 16 años; Psicosis maniacodepresiva con componente obsesivo, diagnosticada hace 15 años. Dermatitis en cara anterior de pierna derecha y abdomen, desde hace 13 meses.

Evaluación de los síntomas:

X siempre supo que fue una hija no deseada. Su madre, durante el embarazo, trata de perderla, provocándose fuertes sacudidas sobre el abdomen, saltos bruscos y no alimentándose correctamente. Esta conducta hay que entenderla por la situación socioeconómica que atravesaba su familia: época de postguerra con falta de recursos y el nacimiento de un hermano muy reciente.

Durante la infancia, prácticamente, no vive con sus padres. Es cuidada por la abuela materna. En la pubertad va a vivir con sus padres, que mantienen una relación muy conflictiva con discusiones continuas. Ella sufre por la separación de la abuela y por la situación de sus padres: A su padre apenas lo ve, ya que efectúa su vida en el exterior de su casa, en donde se muestra muy extrovertido y «famoso» por sus juergas y distracciones. Ella comprueba estos hechos y sufre mucho por ello. Su madre es más bien parca en muestras afectivas, siempre preocupada por la cuestión económica y «disgustada» con su marido.

Ocupa con su hermano la misma habitación y cama: no dispone de espacio propio.

El carácter que mostró X en su infancia fue de retraimiento, miedo, muy reservada, vergonzosa y tímida. Padeció amigdalitis de repetición y con tendencia a dormir mucho con dificultades para levantarse por la mañana de la cama.

Menarquía (primera regla) a los 14 años (algo tardía).

Hipermenorrea (reglas de larga duración y abundantes) inicial que se estabiliza poco después con una duración de 8 días; dolores en rodillas durante la regla. A los 16 años Infecciones urinarias de repetición y Prurito (picor) en la vulva.

A los 18 años. Cuadro de vómitos y mucho dolor de cabeza con adelgazamiento. Fue intervenida de apendicitis, sin mejorarle los síntomas. Poco después vuelven las infecciones urinarias de repetición con continuas visitas a diferentes especialistas (cada uno le diagnostica cuadros diferentes, uno de ellos incluye la úlcera gastro-duodenal), hasta acabar con un especialista en una gran ciudad española, en donde le diagnostican una retroversión del útero y le pronostican que «no puede quedarse en estado».

Destaca en X una actitud de «pasotismo» en relación con casarse y quedarse embarazada. Le llama la atención los comentarios de otra amigas que le expresan su falta de ilusión por el matrimonio y los hijos. Ella reconoce su falta de emociones en este aspecto y su relativización del tema.

Se casa hace 19 años y medio y se queda embarazada un año y medio después, tras escuchar comentarios por el retraso de su embarazo por parte de su suegra. A la cual considera excesivamente sumisa a su suegro. Tarda tres meses en comunicar su estado de buena esperanza a su familia. «No tenía prisa en decirlo».

Hace 16 años es diagnosticada de Endometriosis por dolor intenso en hipogastrio, los días alrededor de la menstruación. Las pruebas, efectuadas en un centro de prestigio, no localizan la mucosa de endometrio o mucosa del útero ectopica, pero queda establecido el diagnóstico por la clínica y la respuesta al tratamiento hormonal que es sometida (hormonas masculinizantes). Este tratamiento prácticamente se ha mantenido hasta la actualidad, ya que la sintomatología de la endometriosis no ha desaparecido.

Hace 10 años debuta el cuadro depresivo con inhibición y adinamia. Desatiende las labores domesticas y actividades cotidianas. Insomnio pertinaz. Es tratada con antidepresivos con respuesta terapéutica tardía. Acompaña a esta sintomatología un cuadro obsesivo, caracterizado por una excesivo cuidado por la limpieza: no soporta, por ejemplo, tras la ducha, tocar un objeto o mueble, ya que se considera «manchada». En ningún momento declara ideas de autolisis o suicidio ni perdida del sentido de la realidad (aunque la gran adinamia le provocaba escasas respuestas a estímulos).

Este cuadro depresivo aparece poco después de clausurar un negocio con su hermano. Este negocio (tienda de electrodomésticos) no ha sido bien gestionado por su hermano, que ha seguido una política muy poco realista, con solicitud de créditos a bancos, con faltas de pagos y demoras.

Esta situación había durado 11 años. Las deudas a los bancos y acreedores fueron saldadas por sus padres. Estos, también le entregaran a ella misma el equivalente de las deudas, en metálico y patrimonio (esta conducta es muy común en la zona, ya que los padres tratan siempre de igualar a sus hijos en sus donaciones). Este hecho provocó que sus padres se quedaran sin ahorros ni patrimonio. Aunque X reconoce que sus padres viven con holgura con la pensión de jubilación.

Poco a poco, va recuperando fuerza y ganas de efectuar actividades, pero aparece, entonces, un gran rencor y rabia por su marido, madre y hermano. En este momento la psiquiatra le recomienda la separación con su marido. Ella lo comunica a su hijo y tras su reacción, decide no hacerlo.

En todo el proceso depresivo nunca ha perdido la esperanza con su hijo. En una noche de insomnio, estando su hijo durmiendo en el sofá, le promete en su interior, que se va a curar para cuidarlo (en estos momentos, su hijo tenia 9 año de edad).

Este cuadro ha sido y es controlado por una psiquiatra y ha necesitado un ingreso hospitalario. El interrogatorio demuestra una fase eufórica de leve intensidad, caracterizada por una hiperactivad, característica de la depresión bipolar o maniacodepresiva (proyectos, cambios de mobiliario frecuentes) y actualmente esta bajo tratamiento con un ahorrador de la recapatación de serotonina de la ultima generación. Nunca ha recibido sales de Litio en el tratamiento psiquiátrico.

Destaca actualmente una conducta repetitiva: siempre llega tarde a sus citas, aunque se prepare con antelación y no exista algún motivo de retraso.

Un acontecimiento que le ha preocupado es la enfermedad de su marido, afecto de una miocardiopatia hipertorofica que alcanza el tabique interventicular. Los médicos le han comunicado el desconocimiento de la causa de esta enfermedad y la posibilidad de que sea hereditaria. Su hijo ha sido explorado en varias ocasiones, actualmente goza de una excelente salud y es muy aplicado en sus estudios. Su marido actualmente esta bajo control medico con un anticoagulante oral y una betabloqueador, con una estabilización de su proceso. El cual no le impide efectuar sus tareas agrícolas, ayudado en ocasiones por su padre y suegro y en época de vacaciones por su hijo.

Hace trece meses, su suegro recrimina a su marido, que el padre de X no colabora suficiente en estas labores. Se establece una intensa discusión entre ellos, en la cual se encuentra presente su hijo. En un momento dado su suegro refiere que su padre no colabora en el trabajo por su tendencia a la juerga y por «putero» (que frecuenta prostitutas). Su hijo en un primer momento no entiende esta acusación, por lo que consulta a su madre y esta sufre un intenso impacto (refiere que su dolor e indignación fue por haberlo dicho de esta forma a su hijo, al parecer la conducta de su padre, aunque era «vox populi» en el pueblo, todavía no había llegado a conocimiento de su hijo). Poco después le aparece una dermatitis pruriginosa en la pierna derecha.

Desde el punto de vista psiquiátrico, ha sido diagnosticado de psicosis maniaco-depresiva con componente obsesivo y queda establecida como crónica la endometriosis y sin diagnostico claro, la dermatitis con intenso prurito o picor en la pierna.

Diagnóstico psicobiológico:

Datos significativos a tener en cuenta

Contenidos biológicos de los conflictos. Diagnósticos.
  1. Depresión por pérdida de territorio en mujer diestra con hormonoterapia masculinizante, con un ligero componente maníaco.
  2. Neurosis obsesiva por conflicto de separación con rechazo-mancha.
  3. Endometriosis por vivir «fuera de la norma sexual».
  4. Dermatitis pruriginosa por los conflictos de separación y rencor.
  5. Hepatopatia con esteatosis biliar por conflicto de contrariedad territorial con rencor.
  6. Bloqueo ante la acción por constelación fronto-occipital.
Interpretación del caso.

El rechazo en el embarazo, y la falta de contacto con los padres en la primera infancia le ocasionan un conflicto de separación, rechazo y nido o (territorio arcaico, ambos hemisferios del cerebelo), que le provocan un cierto bloqueo emocional y determinan un carácter triste y retraído con afectación de ambos territorios, localizados en corteza cerebral. Estos rasgos le ocasionan un leve retraso en la menarquía y una regulación tardía de la regla. Durante la pubertad y la infancia continua con la tristeza, que se agrava por la actitud de su padre, que potencia el conflicto de territorio en hemisferio cerebral derecho.

La depresión se presenta tras una pérdida de territorio y un estado de descompensación hormonal, en el sentido de un aumento de las hormonas masculinas por el tratamiento contra la endometriosis. El cambio hormonal le evita la angina de pecho y el riesgo del infarto de miocardio. Cuando desaparecen los síntomas dominantes de la depresión, aflora la contrariedad rencorosa con su madre, esposo y hermano, que son, precisamente, los objetos de sus conflictos.

El conflicto de separación abarca todo su organismo (es central), que con la connotación de rechazo, le ocasiona los síntomas de la neurosis obsesiva con una necesidad de limpieza exagerada.

Sin embargo, su hijo es la auténtica solución de su vida. Su anclaje a la vida y su «motor» de energía por vivir. Lo cual le protege de la sintomatología maníaca y evita la posibilidad del suicidio, tan peligroso en estas fases.

La endometriosis es consecuencia de su estado permanente de vivir fuera de norma sexual. Es muy significativa su conciencia de su atípica actitud, siempre recordada por sus amigas. El cumplimiento social de esta «norma», le ocasiona la necesidad (sentido biológico) de más endometrio. Este se localiza en lugares atípicos, ocasionándole la sintomatología dolorosa. Esta situación no esta, en absoluto, solucionada, y últimamente se manifiesta orgánicamente con una aumento de tamaño del útero y con la misma sintomatología acompañante.

Esta situación con la sintomatología de la depresión y sus otras «manías» provocan en sus personas queridas un reproche continuo, lo que potencia el rechazo y la separación, provocando el mantenimiento de un círculo vicioso, en el que se potencian y perpetúan el resto de conflictos biológicos, en especial el de rencor.

La dermatitis pruriginosa en la cara anterior de la pierna derecha es una combinación del conflicto de separación con el de rencor: actitud de su marido, exacerbada por la actitud tan despectiva de su suegro en relación a su padre. La contrariedad rencorosa, siempre presente en más o menos intensidad alimenta la inflamación de las vías biliares, provocando una ligera esteatosis con hipertransaminasemia. Los dermatólogos en su calcificación nosológica ya catalogan una dermatitis con aumento de las transaminasas.

El bloqueo ante la acción es consecuencia de una combinación de miedo frontal y occipital (miedo a la enfermedad de su hijo). Evidentemente toda circunstancia que le demande una acción le provoca una cierta paralización por «miedo al depredador», tanto frontal (peligro visible), como por aprensiones (peligros que pueden dañar por lugares no conocidos, cualquier cambio o pequeña alteración, puede ser el signo de una gran enfermedad). Esta ultima situación le provoca, por otra parte, un exceso de utilización de servicios médicos e interconsultas con diferentes especialistas.

Medidas prácticas de solución.

  1. Implementar un trabajo remunerado.
  2. Iniciar una aproximación a la recuperación del papel de su marido como padre y pareja.
  3. Trabajar el rencor con su madre, hermano y marido.
1. Para X es muy importante poner en practica un trabajo, que le comporte una seguridad para su hijo, ya que éste ha de continuar los estudios, de la forma brillante que ha hecho hasta ahora y que además es motivo de orgullo para todos, incluido su propio marido. Ya tiene pensado realizar una actividad en su propia casa, que la va o ocupar y sentirse útil y reconocida. X es una persona inteligente y capaz de efectuar este trabajo.

2. El consejo terapéutico trata de poner en práctica con su hijo un plan para que su marido recupere su autoridad (su territorio), que según todos los indicios puede estar vinculado con su cardiopatía hipertrófica.

Su hijo con el acuerdo programado con ella, ha de iniciar (poco a poco y con cautela) una conducta de respeto y consideración con su padre y al mismo tiempo, hacerle ver que también es su aliado, es decir compartir con su padre las decisiones y expectativas de su vida, sin dejar de considerar la opinión de su madre. Hasta entonces lo había hecho de una manera unilateral con su madre y esto provocaba las quejas continuas de su padre y su desvalorización.

De esta manera, X puede recuperar también a su marido. El cual, al sentirse revalorizado puede adoptar una actitud más positiva con ella. Con esto, también se intenta solucionar su endometriosis. Las relaciones sexuales, que en estos momentos son muy escasas, podrían ser más gratificadoras y sobretodo restablecer «la norma sexual». Si trabajamos con la hipótesis correcta, la sintomatología de la endometriosis desaparecerá poco a poco.

3. Aquí se impone un trabajo de comprensión (y perdón): el consejo es que X «se ponga en la piel» de cada uno de ellos. Comprender que las circunstancias biográficas, los condicionamientos culturales y sociales y los condicionamientos biológicos determinan las conductas, que nunca se deben imputar directamente al ser querido. Toma especial relevancia la conducta de su hermano, ya que, según todos los indicios, expresa un cierto comportamiento «maníaco»: hiperactividad sin enganche en la realidad. Su hermano también tuvo una infancia sin padres y sufrió otros acontecimientos. En la vida de X existen piezas que hay que encajar de forma hábil. Hay que luchar por ello, sin desanimo, sin desesperanza: su hijo, sus padres, sus suegros, su marido, su hermano, su pueblo, sus amigos, forman parte de su conciencia. Y esta avanza inexorable hacia su plenitud.

5. Medidas terapéuticas de apoyo.

Las medidas terapéuticas se han de insertar en el contexto. Es decir de nada sirve una técnica perfecta sin tener en cuenta el diagnóstico y las medidas prácticas de solución. Aunque nos podemos encontrar con numerosos procedimientos que «curan» la enfermedad. De hecho son técnicas que se aplican en las «fases de reparación».

En relación con los recursos terapéuticos disponibles, se ha de considerar lo siguiente:

La psicoterapia debe tratar de modificar el entorno o circunstancias que determinan la sintomatología, ya que este modelo no considera la generación endógena de los síntomas. Son adecuadas, entre otras, técnicas como el psicodrama, los grupos terapéuticos de apoyo o técnicas de hipnosis, especialmente las de orientación eriksoniana.

La medicina vibracional ha de emitir una información contextualizada según la situación del conflicto psicobiologico: Esta medicina puede ser muy útil en los casos que requiere desprogramar patrones de conducta o incidir en automatismos cerebrales como los raíles que se observan en casos de alergia

Los fármacos convencionales y las substancias de extracción vegetal (excepto las vitaminas, los enzimas y las hormonas periféricas) tienen un efecto sobre el Sistema Nervioso, por lo que se ha de tener en cuenta esta propiedad, y hay que considerar también, su eficacia clínica comprobada y el conocimiento de los efectos secundarios.

Los psicotropos o neurolépticos tienen un efecto muy potente sobre los neuromediadores y los sistemas de conducción nerviosa y se utilizan sobre todo en situaciones de urgencia psiquiátrica o en estados críticos como lo cuadros psicóticos y en la depresión mayor.

Los medicamentos con efecto directo sobre órganos y sistemas, como las vitaminas, hormonas periféricas, enzimas y sustancias nutrientes, han de tratar de restablecer el funcionalismo del cuerpo y asegurar unas suficientes entradas calóricas.

La cirugía se aconseja en esta perspectiva para la descompresión de órganos y el restablecimiento de sistemas vitales, y se utiliza teniendo en cuenta también, la situación del enfermo en relación con la estrategia terapéutica empleada.

Merece especial atención, el uso de la quimioterapia inespecífica y la radioterapia no localizada. Ambos procedimientos utilizados para el tratamiento de la enfermedad cancerosa, tienen un potente efecto anticelular sin distinguir los mecanismos de división de las células normales, por lo que no se aconsejan en esta perspectiva.

Sin embargo, se aconseja la utilización de terapias inmunológicas y biológicas con gérmenes emparentados con el bacilo tuberculoso (BCG) o cepas bacterianas atenuadas en tumores procedentes de las capas endodérmicas como el papiloma de vejiga de la orina o adenocarcinomas, tanto sean pulmonares como del aparato digestivo. La radioterapia selectiva es interesante sobre los efectos patológicos de los tumores en la fisiología local, regional o general. Pero para esta finalidad, se ha de tener en cuenta la fase en que se encuentra la enfermedad: conflicto activo, en balance, en solución o solución en balance, o definitivamente solucionado o antiguo. Entonces, el tratamiento adquiere un sentido preciso.

Ficha para rellenar el propio paciente.

Diagnóstico clínico.
 
 
 
 

 

 
Valoración de síntomas.
 
 
 
 
 
 
 
 

 

 
Diagnóstico psicobiológico.
 
 
 
 
 
 

 

 
Soluciones.
 
 
 
 
 
 

 

 
Terapias.
 
 
 
 
 
 

 

 

Anotaciones.


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 


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