Como
nuestros lectores habituales recordarán, Ayhan Doyuk -nacido
en Turquía- afirma haber descubierto una fórmula basada en
¡agua! que permite -entre otras muchas cosas- descontaminar el planeta
entero de la polución, especialmente de la causada por el petróleo
y sus derivados. Es más, asegura que con algunas de las variantes
que ha elaborado se puede prevenir un incendio y apagar rápidamente
cualquier fuego -incluyendo los causados por metal, vapor, gas, líquidos
y materiales sintéticos y eléctricos-, descontaminar el aire
y la tierra así como las aguas de mares, ríos, lagos, estanques,
pantanos y pozos dejándolas cristalinas, desalinizar el agua, deshacer
la nieve y el hilo de calles y carreteras, desinfectar los vertederos,
eliminar las emisiones de gases dañinos por la combustión
de basura, descontaminar y fertilizar por completo cualquier terreno, proteger
las cosechas de plagas dañinas, evitar la deshidratación
y congelación de los vegetales a causa del calor intenso o las heladas,
tratar enfermedades... y muchísimas cosas más.
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Unas afirmaciones tan extraordinarias
que resultan difíciles de creer. Por eso tras haber hablado largamente
con él en Dusseldorf (Alemania) y con algunos de sus colaboradores
y de haber presenciado demostraciones realmente inauditas le invité
a venir a España. Porque no encontraba sentido a que todo fuera
un fraude magníficamente elaborado ya que, en tal caso, ¿cómo
se explica que se empeñe en hacer sus demostraciones ante científicos
y expertos de universidades y centros de investigación? ¿Y
cómo se explica que no sólo acepte sino que insista en que
los presentes se lleven muestras de los productos de los experimentos para
analizarlos en laboratorio? ¿O que acepte que los periodistas graben
todo experimento desde cualquier ángulo y distancia para corroborar
que no hay posible truco?
UNA
PREPARACIÓN EXHAUSTIVA
Obviamente,
la visita de Doyuk a España fue preparada concienzudamente porque
las expectativas de lo que este hombre asegura que es capaz de hacer su
"agua super energetizada" merecía el esfuerzo. De hecho, la publicación
de la entrevista que le hice en Dusseldorf generó tantas expectativas
que fueron numerosas las personas que se pusieron tanto en contacto con
Aitor Rodríguez -la persona que primero me habló de Doyuk
y me terminó convenciendo de ir a conocerle a Alemania- como conmigo.
Y decidimos dividir su tiempo entre Madrid y Barcelona a fin de que pudiera
hablar con el mayor número posible de gente.
Pues bien, he de decir que
una de las personas que se ofrecieron a colaborar desinteresadamente desde
el principio ante la importancia del asunto y contactó conmigo sería
Gregorio
Iturregui, presidente de la empresa Green Global, ecologista convencido,
hombre de impecable ética y compañero de viaje en la eterna
búsqueda de la verdad. Y a su lado acudí a escuchar la opinión
de dos amigos suyos que, a su juicio, nos podrían orientar sobre
cómo abordar un asunto de tanta trascendencia pero a la vez tan
complejo de desarrollar. Así que fuimos en primer lugar a ver Gabriel
Maganto, Consejero Técnico de la Subdirección General
de Planificación Energética de la Dirección General
de Política Energética y Minas del Ministerio de Economía
y, posteriormente, a Luis Carlos Mas García, Subdirector
General de Aplicaciones y Desarrollos Tecnológicos del Ministerio
de Ciencia y Tecnología. Debo añadir -para no hacer este
artículo demasiado largo- que la conversación con ellos fue
similar. En ambos casos explicamos someramente el objetivo de nuestra visita,
les pusimos un video con las demostraciones efectuadas por Ayhan Doyuk
en Alemania, Austria y Turquía, narramos de vida voz lo que se veía
en las imágenes -especialmente los experimentos de laboratorio-
y los gestos y comentarios de asombro de nuestros interlocutores se prodigaron
a pesar que los dos intentaron desde el principio mantener una actitud
flemática. Sólo que aquello era tan fuerte, rompía
tantos esquemas mentales, que no pudieron dejar de expresar la dificultad
que sentían para aceptarlo. No podían evitar recelar incluso
de lo que estaban viendo. "Es que esto es muy fuerte -diría uno
de ellos-. Y de enormes implicaciones y repercusiones. La verdad, me cuesta
creerlo incluso aunque lo esté viendo."
Y nos explicaron entonces que
la mayor dificultad era coordinar todo porque las aplicaciones del agua
afectaban a tantos departamentos de tantos ministerios distintos que el
simple hecho de organizar reuniones entre tanta gente ajena de la Administración
tenía más complicaciones de las que pudiera parecer. Es más,
lo veían sumamente complicado porque además había
que contar con las comunidades autónomas. Tras una larga charla
concluimos que lo idóneo es que fuera un sólo ministerio
el que tomara la batuta y coordinara los esfuerzos. Y el más adecuado
era, por varias razones, el Ministerio de Medio Ambiente. Con lo que nos
despedimos quedando en volver a conversar en cuanto consiguiéramos
hablar con el ministro Jaume Matas o alguien de su equipo.
DOYUK
LLEGA A ESPAÑA
Tras
varias gestiones, a las 10 de la mañana del 15 de Octubre, el mismo
día en que Doyuk llegaba a España desde Alemania acompañado
de Estela -"Elya"-, conseguí mantener una reunión
con Pedro Pérez, quien fuera durante años presidente
de Vía Digital -una de las dos plataformas digitales de televisión
existentes en España-, enseñarle los videos y explicarle
el asunto. Su asombro sólo fue comparable a su escepticismo. "Esto
no es posible, José Antonio. Choca contra lógica". Pues lo
has visto con tus propios ojos -respondí. "Sí, pero es que
se trata de algo tan fantástico que me cuesta creerlo".
No puedo decir que no lo entendiera.
Les ha pasado a todas las personas a las que les he contado la historia
aun tras haber visto los videos. Sin embargo, Pedro Pérez no me
defraudó en absoluto. "Mira, voy a ver precisamente a las doce,
en poco más de tres cuartos de hora, a Jaume Matas. Le voy a explicar
el asunto y a darle el video si me lo dejas. Pero no respondo de su reacción.
Entiéndelo". Lo entendí perfectamente, se lo agradecí
de corazón y me marché de nuevo a la revista. Sólo
dos horas después sonaba el teléfono. Era Pedro Pérez:
"Jose Antonio, ha reaccionado de una forma tan favorable que me ha sorprendido.
Quiere que Doyuk vaya ya mismo al ministerio. Le va a recibir nada menos
que Carmen Martorell, Secretaria General de Medio Ambiente".
Quien en verdad estaba sorprendido
era yo. Le di de nuevo las gracias y me dediqué a preparar la reunión
de la tarde. Ayhan y Elya llegaban a las cuatro al aeropuerto de Barajas
y Aitor se iba a encargar de recogerles, dejarles en el hotel y acercarles
luego al lugar de la primera reunión. No había tiempo para
el descanso. Les habíamos preparado una agenda de siete días
sin una sola hora libre.
A las siete y cuarto de la
tarde llegábamos todos al Ateneo de Madrid. El salón de actos
iba a ser el escenario de su primera intervención. Unas ochenta
personas seleccionadas esperaban para oírle. Se encargarían
de ser sus anfitriones y de presentarle por primera vez en España
Jaime
Sánchez Montero -presidente del Comité de Inventiva y
Creatividad del Instituto de la Ingeniería de España-,
Juan Fuertes -presidente de la Sección Científica y Técnica
del Ateneo- y yo mismo. Y durante cerca de tres horas los asistentes, perplejos,
vieron los videos con las demostraciones recientemente efectuadas en Alemania,
Austria y Turquía así como otra con fuego -ciertamente espectacular-
que se desarrolló ante los cuerpos de bomberos de tres cantones
suizos. Buena parte del público, asombrado, no supo cómo
reaccionar. Una ovación cerraría el acto.
NOS
RECIBEN EN MEDIO AMBIENTE
A
la mañana siguiente, Ayhan, Elya, Aitor y quien esto escribe se
presentarían en el despacho de la Secretaria General de Medio Ambiente,
Carmen
Martorell. Una reunión a la que se incorporarían
Javier
Ferrera -Director del Gabinete Técnico- y el Subdirector General
de Calidad de Suelo. A lo largo de una hora se les explicó a nuestros
interlocutores la importancia del asunto que nos llevaba allí, las
gestiones ya realizadas, los consejos recibidos para que fuera Medio Ambiente
el ministerio que coordinara los trabajos, la existencia de varios videos
que -en tiempo real y sin cortes- se habían grabado de las demostraciones
realizadas en Alemania. Austria, Suiza y Turquía, los proyectos
recientemente puestos en marcha en otros países además de
los mencionados y la disponibilidad de Ayhan Doyuk de efectuar en directo
cuantas demostraciones fueran necesarias en España para despejar
dudas así como responder a las preguntas de los expertos que se
eligieran. La Secretaria General de Medio Ambiente escuchó muy atenta
y no dejó traslucir emoción alguna. Se limitó a decirnos
que, a su juicio, primero convenía revisar los videos en presencia
de diversos técnicos de los diferentes departamentos afectados y
luego decidir. Y nos emplazaron para una primera reunión en Diciembre
ya que la agenda estaba llena y no era posible modificarla. Aceptamos y
nos marchamos.
Esa misma tarde Ayhan Doyuk,
Elya y Aitor conocerían a Gregorio Iturregi, presidente de Green
Global como ya he dicho, quien tras exponernos su sincero interés
en ayudar en todo lo que estuviera en su mano nos llevaría a continuación
a la Escuela de Ingenieros Agrónomos de la Universidad Complutense.
Allí nos reuniríamos durante tres horas con dos catedráticos
de Agricultura Ecológica que habían asistido a la reunión
del Ateneo y estaban dispuestos a desarrollar en el departamento una serie
de trabajos que corroboraran en el ámbito agrícola las virtudes
de los productos para el campo desarrollados por Doyuk con su agua. Hubo
un principio de acuerdo y en estos momentos se están ultimando los
proyectos. Más tarde recibí la llamada telefónica
de otra de las personas presentes en el acto celebrado en el Ateneo, Juan
Carlos Albendea. Se trata de alguien que trabaja en la Central Nuclear
de Zorita y que al oír decir a Doyuk que con una de sus fórmulas
es posible encapsular la radioactividad de manera indefinida le ofreció
de inmediato la posibilidad de que lo demostrara con los residuos radiactivos
de la central. Doyuk aceptó, le explicó lo que se requería
y me consta que el proyecto le ha sido enviado recientemente a Alemania
por e-mail para que pueda efectuarse la demostración en su próxima
visita a España. Les tendré informados de ello.
El jueves por la mañana
la siguiente reunión programada se celebraría en las oficinas
de Inversiones Ibersuizas y no tuvo carácter científico sino
financiero. Diego de Azqueta Bernar, presidente de Medco, plantearía
las distintas posibilidades que a su juicio se abrían tras informarse
a fondo del asunto. También había estado previamente en la
reunión del Ateneo. Siguen en estudio.
Esa misma tarde acudiríamos
a una empresa de rellenado de extintores para fuego en la localidad de
Arganda del Rey. Queríamos saber qué posibilidades había
de fabricar en España los extintores pequeños para automóviles,
casas, etc. Las pruebas, sin embargo, no fueron satisfactorias. Se decidió
que era mejor fabricarlos en Alemania y desde allí distribuirlos
a toda Europa.
El viernes, mientras yo revisaba
los ferros de la revista, Doyuk, Elya y Aitor dedicarían la mañana
a atender a los padres de María, una joven afectada de Esclerosis
Lateral Amiotrófica para saber si podían ayudarla con el
agua. Una reunión penosa porque esa posibilidad pasaba al parecer
por encontrar el agua adecuada para fabricar la fórmula especial
que se utiliza para tratar enfermedades. De hecho, esa mañana temprano
habían estado comprando botellas de todas las aguas minerales que
se distribuían en los comercios grandes de la zona para comprobar
si valían. Con resultado negativo tras las pruebas que se efectuaron.
Bueno, en realidad ya la noche anterior Ayhan y Doyuk habían estado
probando con algunas de las botellas del hotel y de una tienda cercana,
sabedores de la reunión que iban a tener con esta familia al día
siguiente, sin resultados también.
La última reunión
en Madrid tendría lugar a las 15,30 de ese mismo viernes en una
sala del hotel en el que se alojaban. Una reunión especial que me
había costado mucho convocar y a la que asistieron unos cuarenta
profesionales de la salud, la inmensa mayoría de ellos médicos.
Pero me va a permitir el lector que no hable de ella antes de que explique
el resto de las entrevistas mantenidas en España.
VIAJE
A BARCELONA
El
sábado por la mañana tomamos un avión y nos desplazamos
a la Ciudad Condal donde nos esperaba un amplio grupo de personas encabezadas
por el especialista en asuntos financieros Francisco Casas y una
buena amiga, Carmen Doménech junto a sus respectivas parejas
y varias personas más. Sencillamente, habían decidido unirse
al leer en la revista la entrevista con Ayhan Doyuk y así se lo
comunicaron a Aitor, que se encargó de coordinar el viaje con ellos.
Esa misma tarde, tras una reunión del grupo para conocernos todos,
se celebraba la primera reunión con algunos empresarios a cuya cabeza
estaba Josep González, presidente de la pequeña y
mediana empresa de Cataluña. Se están estudiando aún
distintas posibilidades. Esa misma noche habría otra reunión,
esta vez nocturna y en un centro donde el conocido padre César
de la Pradilla suele reunir habitualmente a numerosos profesionales
de la salud en cursos de fines de semana. A todos ellos se les había
pasado copia de la entrevista que había aparecido en Discovery
DSALUD y estaban informados. El contenido de la charla fue el mismo
que se dio a los médicos de Madrid aunque de forma más breve
y esquemática por razones de horario. Hablaré por tanto de
ello después.
El domingo sólo hubo
una cita. Esperaba a Doyuk en el Monasterio de Montserrat nada menos que
quien fue abad del mismo durante 16 años, el padre Casiá,
personaje muy conocido y de enorme influencia en toda Cataluña.
Sólo puedo dar referencia de lo acaecido por lo que me narraron
luego ya que, salvo Elya y Ayhan, los demás debimos permanecer en
la antesala. Algo más de una hora después se incorporaría
a la reunión el nuevo abad que permanecería reunido con ambos
otra media hora. Sabría después -me lo dijo el propio abad
Casiá- que habían leído la revista, les había
impactado y de ahí tanto interés. Pero lo que nos dejó
de piedra a todos es que ya en esa primera reunión le habían
pedido en firme a Doyuk que les presentara un proyecto para rehabilitar
-en todos los aspectos- no ya el monasterio sino ¡toda la montaña
de Montserrat, símbolo de Cataluña! También les tendré
informados.
Debo añadir que el lunes
tuve que volver a Madrid y no asistí a las reuniones de ese día
pero sí puedo decir que una de ellas se celebró -por la tarde-
nada menos que en el salón de actos del Colegio Oficial de Médicos
de Barcelona y que la presidió el prestigioso doctor Eusebio
Sala Planell. Y, una vez más, Ayhan Doyuk dio la misma conferencia
que en Madrid y que la noche del sábado -también en Barcelona-,
sólo que esta vez ante casi un centenar de médicos. ¿Y
por qué he dejado este hecho para el final?, se preguntará
el lector. Pues, sencillamente, porque si poca gente está dispuesta
a creer lo que hacen los demás productos de Doyuk -de los que ya
he hablado en esta revista- mucho menos va a aceptar que pueda ser verdad
lo que dijo ante tantos médicos: que el agua es capaz de revertir
cualquier enfermedad no genética. Así de fuerte. Desde un
cáncer pasando por una enfermedad degenerativa a un caso grave de
arteriosclerosis. Y explicó cómo.
Aunque lo que más impactó
a los médicos -y a mí, que lo ignoraba por completo- no fue
eso sino su aseveración de que bastaban cuatro semanas para limpiar
unas arterias en malas condiciones o tres meses para hacer desaparecer
un cáncer. De hecho, en la reunión con médicos de
Madrid me creí por eso en la obligación, como organizador
del acto, de tomar el micrófono y decir en voz alta delante de él
lo siguiente: "Bueno, está claro que este hombre está loco
o es un genio. Porque puedo entender que alguien pretenda hacernos creer
algo así y que durante un par de años, cegados por las expectativas,
nos venda un producto que le enriquezca rápidamente y desaparezca.
Pero lo que no tiene sentido es que dé unos plazos de curación
tan cortos. Y que, encima, el tratamiento salga a un precio casi irrisorio.
Porque si lo que dice es mentira le vamos a poder correr a gorrazos en
sólo un mes..."
Excuso decir que ni uno sólo
de los presentes dudó en ofrecerse a probar ellos mismos el agua
y dársela luego a sus pacientes. Entre otras cosas porque cuando
se analiza químicamente -asegura Doyuk- en los análisis sólo
aparece agua. Y no hay pues ningún riesgo para la salud.
El problema es que si bien
los demás productos de Doyuk pueden fabricarse a partir de aguas
minerales corrientes el agua que usa para tratar requiere unas condiciones
de pureza muy notables y es difícil encontrar una fuente adecuada.
Como ya dije antes, ninguna de las muchas aguas minerales que se comercializan
en tiendas en España y que fueron testadas vale. En estos momentos
se está haciendo una prospección en todo el país.
Y parece complicado encontrarla porque las aguas están hoy en Europa,
en general, según su apreciación, en bastante mal estado.
De hecho, asegura que en Alemania no han encontrado aún una fuente
válida. En Turquía sí, pero importar agua de allí
y traerla a Europa presenta grandes dificultades hoy.
Tal es la situación.
No hay, en suma, posibilidad alguna de conseguirla por el momento por lo
que ruego que no llame nadie a la revista por muy grave que sea el caso
del que quieran hablarnos ya que no podremos hacer absolutamente nada.
De hecho, primero hay que corroborar si lo que afirma Ayhan Doyuk en este
ámbito es o no una realidad. Y no porque pongamos en duda su honestidad
sino porque entendemos que es lo razonable. Lo único que podemos
hacer es comprometernos a informarles puntualmente en la revista de las
novedades que surjan. Confiamos en que los lectores lo entiendan.
En cuanto a cómo actúa
el agua hablaremos de ello si finalmente se puede adquirir. Hacerlo ahora
no parece tener sentido. Hasta entonces.
José
Antonio Campoy
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